Cultura

Leslie Pierce, economista: "Es sensato y prudente prolongar la cuarentena"

Leslie Pierce, economista:

Su casa miraba a la iglesia de Punta Hermosa y le daba la espalda al mar. Pero aquellas olas lo vieron crecer y lo formaron para la vida. De padre norteamericano, nació en Caracas. Llegó al balneario limeño a los nueve meses de edad, cuando Punta Hermosa aún era un pequeño pueblo en medio del desierto. “Soy puntahermosino. He crecido junto al balneario. Esa es nuestra vida”, me dice telefónicamente, el día en que el Gobierno anunció extender la cuarentena por el coronavirus.

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Con la tabla de surfear bajo el brazo, el economista ha llegado a los 71 años, aunque por su tono de voz parece de 30. En este tiempo de vida ha sido viceministro, gerente general de Alicorp entre 1991 y 2011, directivo en variadas empresas y, pese a que señala que está jubilado, actualmente es presidente del Banco de Alimentos del Perú (BAP) y director de Cinco Millas, empresa que agrupa las marcas de restaurantes del cocinero Gastón Acurio.

Es consciente de que es parte del grupo de riesgo en esta pandemia. Cumple a cabalidad las medidas de cuidado, aunque trabaja virtualmente y pone en marcha cierta rutina física. Leslie Pierce está lejos de Punta Hermosa, donde le han dicho que el mar ha tenido una crecida, ideal para surfear. Su esposa y él, aislados en su departamento miraflorino, están aprendiendo a vivir solos de nuevo. Cocinando, lavando, haciendo las tareas del hogar.

Usted ha señalado que el Perú desperdicia 9 millones de toneladas de alimentos. Ahora será necesario hacer un uso más eficiente.

Existe esa capacidad del ser humano de producir mucho más de lo que necesita. Lo que se produce en exceso se termina perdiendo. Y la gran contradicción es que hay gente que se muere de hambre. En el Perú hay casi tres millones de personas que sufren de forma permanente hambre y, como sabemos, son cuatro a cinco millones de personas que están por debajo de la línea de pobreza.

Una de las iniciativas frente a esa realidad es el BAP.

En el BAP estamos trabajando muy de cerca con instituciones como la Confiep. Al mismo tiempo, recibimos permanentemente donaciones de otras empresas. Yo en mi casa recibo llamadas y preocupaciones que canalizamos inmediatamente.

¿Hay un espíritu de solidaridad sólido?

Hay una solidaridad mayor. Se nota la esencia del peruano.

¿La solidaridad es un rasgo especial del peruano?

Creo que el peruano es más preocupado. En un momento como este, la solidaridad del peruano se nota mucho.

¿Cualquier asociación de una zona pobre puede acercarse al BAP?

Tenemos mapeados todos aquellos centros por los cuales podemos trabajar en forma organizada. Se puede gestionar a través de organizaciones establecidas. Hemos repartido alimentos con la ayuda de la Policía. Personas como Carlos Neuhaus nos están ayudando enormemente con infraestructura. El BAP usa redes de voluntariado y centros como asociaciones de madres.

¿Ir a comprar desmedidamente y acaparar no va en contra de este propósito de que todos podamos acceder a los alimentos?

Yo pienso que fue una reacción inicial. No creo que esa situación se mantenga en la población. Fue el temor a lo desconocido, al pánico, la incertidumbre. Hoy tenemos más información responsable y creo que el comportamiento de la sociedad está mejorando enormemente.

Lo digo porque, ahora que se ha ampliado el aislamiento, se puede generar otra vez esta reacción de compra.

Yo espero que no ocurra eso. Es sensato y prudente prolongar el aislamiento, porque tenemos en el medio la Semana Santa. Tenemos que estar estos días bien encerrados para aplanar la curva y detectar dónde están los focos y aislarlos. Por otro lado, lo más probable es que este sea un tema recurrente en el tiempo. No creo que se acabe el 12 de abril. Quién sabe si, después de unos meses, sea necesaria otra paralización.

Bajo su experiencia, ¿qué pasará con la economía luego del 12 de abril?

En la mayoría de las empresas se generarán problemas de corto plazo en la caja, en la liquidez. Pero, obviamente, la cadena de pagos no debería quebrarse, para lo cual el Gobierno debe dar algunas medidas.

¿La gente gastará menos?

Habrá una menor demanda de nuestros productos afuera. El sector de turismo seguirá totalmente paralizado por encima de la cuarentena, porque el turismo no se reactivará hasta dentro de los próximos meses. Ahí hay un foco de atención importante que el Gobierno debe mirar con detenimiento. Además, las inversiones programadas se aguantarán, con lo cual se desacelera el ritmo de la inversión privada. Esto llega hasta la microempresa. Por otro lado, la vida natural ha florecido, el mundo se está oxigenando.

Hay quienes dicen que cada cierto tiempo deberían darse estas cuarentenas para que el mundo respire un poco.

(Risas). Sería bien costoso, pero creo que esta cuarentena dejará una buena lección. Nadie terminará esta pandemia sin haber cambiado en algo. Instituciones, gobiernos, empresas y personas se van a dar cuenta de muchos errores que hemos cometido.

¿Cómo ser líder en medio de esta coyuntura?

El ejemplo es el primer signo de liderazgo que podemos demostrar. Cumplir con responsabilidad. Saber que podemos afectar a otros. Ese ejemplo hay que inculcarlo. Y debemos mantener la calma sabiendo que esta crisis es temporal. Sea el tiempo que dure, va a terminar. Y es un momento oportuno para que el Gobierno conjuntamente con los ciudadanos y, sobre todo, los empresarios estén muy ligados para tomar decisiones por el bien de la comunidad. Hay sacrificios que hacer en beneficio de todos. Lo que vendrá después será crecimiento y desarrollo.

AUTOFICHA:

- “Me llamo Leslie Pierce Diez-Canseco. Tengo 71 años. Por cosas del destino nací en Caracas, Venezuela. Pero debo haber vivido allá nueve meses. Mi madre sí es peruana. Mi hermano mayor nació en Argentina y el menor en el Perú. Estudié Economía en la U. Católica de Perú”.

- “Hice un posgrado en la U. Católica de Chile. Desde ahí he sido, entre otras cosas, viceministro de Comercio del segundo gobierno de Belaunde. He sido el gerente general de Alicorp por 20 años. Ya estoy jubilado, pero me dedico a seguir en el mundo corporativo”.

- “Corro tabla, cada vez menos. Mis hijos y mis nietos también corren tabla. Tengo un nieto que es campeón nacional. Y practico tenis. No tengo ningún proyecto personal para el futuro, sino vivir lo más intensamente que pueda. Seguiré dando lo que tengo en las cosas que pueda. Tengo mi vida equilibrada”.