Cultura

"Lima 1863, vistas de la ciudad": imágenes inéditas de un pasado color sepia

Seicientos ocho sauces de 35 metros de altura escoltaban el paso de tapadas con 'saya y manto', caballeros en levita y sobrios carruajes a través de la avenida señorial de trecientos metros de longitud. Había sido trazada en 1773 aprovechando los terrenos dejados por los tajamares del Rímac, para un periplo que desembocaba en una plaza circular de 91 metros de diámetro orlada con una pila de agua en su centro. En 1865 pusieron allí el monumento a Colón, dos pinos de Holanda a los costados. Pero en algún momento de la historia fue sepultada con cemento. Así era la Alameda de Acho. Hoy es un ajetreado paradero de buses rumbo al norte chico.

Lima 1863

Pero para completar el breve viaje hacia el pasado, diremos que dicha alameda conectaba con la Navona de Lima, nombre original del Paseo de Aguas, y con su par de los Descalzos, trazada en 1611 a imagen y semejanza de la sevillana Alameda de Hércules. Es una suerte ver que las seis estatuas de mármol de su pórtico han resistido al concreto armado y siguen estando en su sitio, tal como aparecen en la foto de 1863 que el coleccionista Vladimir Velásquez exhibirá desde el 25 de setiembre en el Centro Cultural Inca Garcilaso del Ministerio de Relaciones Exteriores.

-Tiempo recobrado-
"En los 10 años que llevo rescatando material documental de algunos mercados de antigüedades, me di con la sorpresa de encontrar este gran lote de imágenes. Son 20 fotografías que me llegaron en muy buen estado de conservación, considerando que tienen mas de 155 años de antigüedad", dice Velásquez. "Todas las fotos de esta serie serían obra de Villroy L. Richardson, se habrían tomado en 1863 y por lo menos catorce de ellas tienen su correlato cada una en una tarjeta postal", agrega el arquitecto José Cerna Sabogal, quien ha estudiado a profundidad los orígenes y la autoría de la colección.

Lima 1863

En efecto, se trata de veinte originales en papel albuminado impresos en la segunda mitad del siglo XIX y contienen invaluables imágenes de la arquitectura religiosa de Lima: allí están la Catedral, las iglesias de San Francisco y Santo Domingo. La de San Agustín luce su antigua torre de campanario, que años más tarde desaparecería. Hay también arquitectura civil, como el Palacio de Torre Tagle y el Puente de Piedra, además de cuatro conjuntos arquitectónicos el tiempo se llevó: la Penitenciaría de Lima, la capilla del Cementerio Museo Presbítero Maestro, el Arco del Puente y la portada de Maravillas, uno de los más hermosos pórticos de ingreso a la Muralla de Lima.

Lima 1863

Están también las primeras grandes estatuas que adornaron las calles de la capital: el monumento a Simón Bolivar (1859) y el de Cristobal Colón (1860). Y, desmarcándose de un conjunto predominantemente urbano, dos imágenes conmovedoras: la fotografía de una vetusta cabaña y sus habitantes en lo que serían los antiguos Baños de Chorrillos hacia la segunda mitad del siglo XIX (circa 1863-1864) y un disparo que de tan espontáneo termina desbordando humanidad: en 'Toilette intime' (aseo íntimo) una mujer recostada sobre un hato de leña acaricia el cabello de su pareja.

Lima 1863

-Mirar con el corazón-
"El proyecto cultural 'Lima antigua' busca el rescate de la memoria visual de la ciudad, compartiendo información y despertando el interés por ella. La idea es fundar una Casa Cultural para disfrutar, aprender y desarrollar un espacio donde interactúen las distintas generaciones a partir de la lectura de imágenes y textos rescatados del pasado. Y de los testimonios y experiencias de los mayores, el complemento perfecto para aprender", dice Velasquez, esperanzado en el apoyo de instituciones públicas y privadas para materializar, ad portas del Bicentenario, un espacio físico especialmente destinado a las nuevas generaciones.

"Lima 1863, vistas de la ciudad", además, marcará un hito: será la primera vez que en el centro cultural de la Cancillería se realice una exposición utilizando herramientas de acceso para ciudadanos con discapacidad visual. Material en sistema braille y narraciones de audio guiarán el paseo de los invidentes a través de cada fotografía colgada en la sala. Este será, de paso, un llamado a todos los centros espacios culturales del Perú para que los invidentes las pueblen. Después de todo, el objetivo del arte es despertar el frenesí interior desde la creatividad.

Lima 1863

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Fecha
: Del 25 de setiembre al 1 de diciembre. Lugar: Centro Cultural Inca Garcilaso del Ministerio de Relaciones Exteriores. Dirección: Jr. Ucayali 391, Lima. Horario: Martes a viernes de 10 am a 8 pm; sábados, domingos y feriados, de 10 am a 6 pm. Ingreso: libre.