Cultura

Ricardo Bedoya: "Parásitos en los Oscar reivindica que hay público para otro cine"

Ricardo Bedoya:

Del televisor salía la voz de Pepe Ludmir y la imagen del presentador Bob Hope. Al frente, mirando, un casi adolescente Ricardo Bedoya. “No sé si veía la ceremonia completa, pero siempre me gustó el cine”, dice sobre aquellos años 60, cuando vio sus primeros premios Oscar.

La relación con el cine se remonta a los cinco años de edad, cuando iba con su padre a los cines Ambassador, Ollanta, Country, Tacna, Apolo, donde pudo ver Los diez mandamientos; Ben-Hur; Yolanda, la hija del corsario negro.

Pero durante 12 años fue abogado hasta las 5 de la tarde y espectador de cine por las noches. Hoy es aficionado al cine a tiempo completo, en su labor como crítico, desde la docencia en la Universidad de Lima, y como conductor del programa de TV El placer de los ojos.

Calcula que al año ve unas 500 películas y aclara que nunca quiso ser director ni involucrarse con la producción cinematográfica. Siempre ha sido un espectador, siempre del lado de la fascinación por ver.

¿Los Oscar te han marcado de alguna forma en tu vocación por el cine?

Jamás. Los premios nunca me han interesado mucho. El mundo exterior a las salas de cine y a la pantalla recién me comenzó a interesar después, a los 13 años, que leía a Alfonso Delvoy, el crítico de cine del diario La Prensa. Y luego ya, terminando el colegio, conocí la revista Hablemos de Cine, que tenía una visión totalmente distinta.

Veías los Oscar con mirada crítica.

Al principio, los veía porque estaban ahí y formaban parte del mundo del cine. Luego ya con cierta mirada crítica, al ver que las películas que a mí me gustaban no estaban ni siquiera como candidatas. El Oscar es un premio que celebra la industria de Hollywood, es autocelebratorio. Y ni siquiera de toda la industria de Hollywood, sino aquella noción de prestigio que Hollywood quiere darse para sí mismo. Si revisas un poco la historia del Oscar, algunos géneros muy populares, como el western o la ciencia ficción, casi nunca tuvieron premios.

¿Y estos Oscar tienen películas que te atraen?

Sí, claro. Me gustaría que ganen El irlandés, Érase una vez en Hollywood o Parásitos.

¿No te da la impresión de que esta edición de los Oscar, que se celebra mañana, tiene más de dónde escoger?

Puede ser, porque hay películas de autores importantes, como Scorsese y Tarantino.

¿Por qué El irlandés?

Es una película que se inserta muy bien en el mundo de Scorsese, pero, a la vez, se diferencia de él. En Calles peligrosas, Buenos muchachos o Casino se podría decir que se repite, pero esta tiene otras características. El irlandés es una película crepuscular, del final de una carrera, de desencanto, donde ya no caben ilusiones, mucho más madura.

¿Cuál sería el argumento en Érase una vez en Hollywood?

Tarantino es muy original y en cada una de sus películas se reinventa. Se atreve a hacer cosas que no había hecho antes, tal vez no con la misma brillantez que en Pulp Fiction, pero toma riesgos. Scorsese cae en la desesperanza y Tarantino tiene la confianza de que el cine puede reinventar hasta un episodio horroroso.

¿Y Parásitos?

Es una película original y brillante en su tratamiento, planteamiento, dirección y puesta en escena. Además, habla de asuntos que son muy complicados, como el enfrentamiento de clases, la relación entre los de arriba y los de abajo, el odio social, la venganza, los resentimientos, y lo hace sin dar sermones, sin alzar el puño en alto, sin tomar una posición militante. Lo hace trabajando a partir de la comedia satírica, el suspenso, el cine de acción.

Sin embargo, Joker podría ser la favorita de la academia.

Es muy probable. Pero no es mi favorita para nada. Siento al Joker como una película totalmente artificial. Quiere ser una película seria, con una seriedad forzada.

Ni Mejor actor le darías.

Phoenix es un magnífico actor, pero lo prefiero en sus actuaciones más concentradas, más interiores, más minimalistas. En el Joker es una actuación de vitrina.

Dolor y gloria, de Almodóvar, ha gustado bastante.

Sí, pero como decía el mismo Almodóvar, es muy difícil competir con una película que está en racha, como Parásitos. Salvo que a Almodóvar le den Mejor película extranjera y a Parásitos, Mejor película del año, pero eso lo veo difícil.

¿Existe un cine más sólido en líneas generales?

Es uno de los mejores momentos para el cine. Lo digital ha permitido que se haga cine de todo tipo en todo el mundo, aunque los espectadores estamos ajenos a eso, porque hay películas que no llegan a las salas. ¿Crees que Parásitos se hubiera estrenado si no tiene todo este lanzamiento con el Oscar?

¿Qué reivindica Parásitos?

Reivindica el interés del público que a veces es menospreciado por los distribuidores de cine. Que hay público para otro cine, pero los distribuidores consideran que no y nos dan más de lo mismo.

¿Ese buen momento del cine también alcanza al Perú?

Lo más interesante del cine peruano en los últimos 10 años es que se ha desconcentrado, pues antes toda la producción era básicamente limeña.

¿Qué esperar del cine peruano en este año?

El cine peruano está empezando, no se puede hablar de una industria del cine peruano. El futuro del cine peruano dependerá de la creatividad para jugar con los géneros y del apoyo del Estado.

¿Por casualidad te has asomado a los cines que visitabas en tu adolescencia?

Ninguno de los cines que existían hace 25 años existen ahora. Hoy los cines están en los centros comerciales. El cine Conde de Lemos ya no existe.