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Los Ángeles cerrará sus playas durante las celebraciones por el Día de la Independencia para evitar la propagación del COVID-19

Los Ángeles cerrará sus playas durante las celebraciones por el Día de la Independencia para evitar la propagación del COVID-19

Los Angeles. [AFP]. Las playas de Los Ángeles estarán cerradas el próximo fin de semana festivo por el día de la independencia de Estados Unidos, debido a la alarmante alza de casos de coronavirus, informaron las autoridades el lunes.

El condado de Los Ángeles, el mayor del país, superó los 100.000 casos de COVID-19, luego de que este lunes fueran reportados 2.903 nuevos infectados. En total, 3.326 personas murieron por el virus.

“No podemos arriesgarnos a tener multitudes en la playa este fin de semana de asueto” por el día de la independencia, el 4 de julio, cuando normalmente muchas personas se reúnen a ver fuegos artificiales, escribió en Twitter la supervisora del condado, Janice Hahn.

Las playas estarán cerradas entre el viernes y lunes.

Barbara Ferrer, directora de salud pública del condado, dijo que la decisión fue “increíblemente difícil” de tomar, pero insistió en que esas grandes aglomeraciones son una “receta para aumentar la transmisión de la COVID-19”.

Las playas ya habían cerrado cuando comenzó la pandemia a mediados de marzo, y solo se reabrieron para que la gente pueda sentarse y tomar el sol el 11 de junio.

El COVID-19 sigue arrasando Estados Unidos, que ha registrado más de 125.000 muertes y 2,5 millones de casos, ambos alrededor de un cuarto de los totales mundiales.

Los estados más afectados de Estados Unidos están actualmente en el sur y el oeste, incluida California. En Los Ángeles se estima que una en cada 140 personas está infectada y puede propagar el virus a otros.

El promedio de siete días en la tasa de positividad ha aumentado de 5,8% hace dos semanas a 8,4% este lunes en Los Ángeles, donde se han practicado 1 millón de pruebas.

El aumento de casos de COVID-19 llevó al gobernador Gavin Newsom a ordenar el domingo el cierre de los bares de Los Ángeles y otros seis condados, que tenían unos 10 días abiertos.

Ferrer destacó que la mayoría de los bares no cumplían con los protocolos de seguridad.