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Venezuela se dirige a su peor colapso en lo que va del chavismo

Venezuela se dirige a su peor colapso en lo que va del chavismo

Se sabe que Venezuela se encuentra en la crisis económica, social, política y humanitaria más grave de su historia. Frente a la escasez de alimentos y medicamentos y la falta de provisión de servicios públicos, cerca de 3,7 millones de venezolanos han escapado de su país, según cifras de la ONU.

Sin embargo, es posible que aún no haya pasado lo peor. De acuerdo con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía venezolana caería 25% en el 2019, su mayor contracción en lo que va del chavismo, y la inflación ascendería a una variación porcentual de 10 millones, superando cualquier récord pasado.

PÉRDIDA DE RIQUEZA
La crisis venezolana ha generado una acelerada caída en el nivel de riqueza de la población. Uno de los indicadores más utilizados para medir el bienestar económico de un país es el PBI per cápita.

Según información de la Penn World Table y el FMI, se estima que el PBI real per cápita de Venezuela será de US$7.626 en el 2019, su nivel más bajo en más de 60 años. Así, la riqueza del venezolano promedio en el 2019 sería cerca de un tercio de la riqueza que tuvo en su pico en el 2012.

Además, a la caída del PBI proyectada en 25% para este año se sumarían contracciones de 10% y 5% en el 2020 y el 2021, respectivamente, según el FMI. En términos de riqueza promedio por persona, eso implica que Venezuela habría pasado de tener un nivel similar al de Uruguay en el 2012 a uno más similar a Bolivia o El Salvador hoy, y todo en menos de una década.

¿Cómo se compara este proceso con el vivido por el Perú a finales de la década de 1980? Para 1992, el PBI per cápita peruano (US$5.000 aproximadamente) representó dos tercios el nivel que tenía en 1987 (US$7.251).

Posterior a esa crisis, la economía peruana ha crecido a un promedio anual de 5% durante los últimos 25 años, lo que ha permitido que el nivel de riqueza promedio logre su nivel histórico más alto y se multiplique en 2,5 veces (se estima que sea US$12.448 en el 2019). De esta manera, a partir del 2017 el PBI per cápita de Perú es mayor que el de Venezuela, lo que no ocurría desde la década de 1930.

AÑOS PARA RECUPERARSE
La economía venezolana tendría que seguir un camino aun más arduo. Si, en un escenario sumamente optimista contrario a las expectativas, desde el año próximo el PBI crece a una tasa promedio anual de 5%, tomaría veinte años para que el PBI per cápita alcance el pico más reciente de riqueza promedio –US$18.454– del 2012.

Así, Venezuela podría acumular, en total, tres décadas perdidas. Si la tasa promedio de crecimiento anual fuera de 10%, el PBI per cápita alcanzaría ese pico en diez años, lo que representa un retraso de casi 20 años en total.

Sin embargo, en un escenario más verosímil, si el ritmo de crecimiento anual fuera de 3%, la recuperación tomaría cerca de 50 años. Las crisis en el Perú y Venezuela demuestran el riesgo de asumir políticas económicas inadecuadas, que limitan la actividad privada y atribuyen un control excesivo de la economía al Estado.

LAS PEORES CRISIS
Según el Instituto de Finanzas Internacionales, la contracción del PBI de Venezuela desde el 2013 ha sido de 62%. De acuerdo con esta institución, esta caída representa la crisis más fuerte que haya sufrido un país que no está en guerra desde 1975, y eso sin sumar lo que queda por delante.

Por otro lado, el FMI analiza aquellos episodios en la historia en los cuales el PBI per cápita de un país cayó más de 20%. Se identifican 133 episodios en 92 países –algunos repiten episodios– durante el período 1960-2017.

Entre las principales causas, se encuentran conflictos armados, choques negativos de commodities, crisis macroeconómicas y las transiciones entre modelos económicos, como en el caso de las antiguas repúblicas soviéticas durante la década de 1990.

Según el informe, los episodios relacionados con países involucrados en conflictos armados o guerras son los más comunes. Algunos ejemplos incluyen la caída de 71% del PBI per cápita del Líbano entre 1973 y 1976, en el contexto de la guerra civil.

Una característica alarmante de estos episodios es la dificultad para regresar a los niveles de PBI per cápita previos al deterioro económico. El FMI calcula que a los países identificados les ha tomado, en promedio, 12 años recuperar su nivel de PBI per cápita previo al deterioro económico.

En países cuyas crisis se relacionan con el mal manejo económico o choques negativos de commodities –como es el caso de Venezuela–, la recuperación poscrisis es aun más débil, en línea con la simulación realizada en esta nota para Venezuela.

Por último, algunas correlaciones simples que podrían ayudar a comprender el futuro de Venezuela. En primer lugar, no se encuentra relación entre la reducción del PBI per cápita durante la crisis y el crecimiento durante los cinco años posteriores a la misma. En otras palabras, una contracción más pronunciada no es seguida por una rápida recuperación.

En segundo lugar, existe una menor tasa de crecimiento posterior a la crisis a medida que la duración del episodio de deterioro sea mayor. De esta manera, si la crisis venezolana se continúa prolongando, la recuperación será cada vez más difícil y lenta. La destrucción del tejido productivo de cualquier país no se recupera rápido.