Opinión

'Piquitos' de El Búho

'Piquitos' de El Búho

Este Búho duerme con un ojo abierto porque en la política nacional pasan cosas increíbles cada minuto y no se pueden dejar de analizar. Por eso les presento mis reclamados ‘piquitos’, tan fugaces como los besos que le da Brunellita a su ‘Chucky’ Acuña.

QUÉ TAL MINISTRA: La renunciante titular de la cartera de Salud, Zulema Tomás, se fue en medio de escándalos por la contratación de familiares. Su última ‘perlita’ fue el nombramiento, con su firma, de la madre de la pareja de su hijo en una jefatura en el hospital María Auxiliadora. ¿Y el presidente Vizcarra no se enteraba de nada? Tomás no es la primera ministra envuelta en asuntos oscuros. El primero fue Jorge Meléndez, quien tuvo que irse del Ministerio de Desarrollo al ser denunciado por una grave vinculación con una mafia de tráfico ilegal de madera en Loreto. Si este Gobierno levantó la bandera de la lucha contra la corrupción, debe mostrarse transparente, elegir bien a sus autoridades y sacar de inmediato a los que se portan mal. No puede actuar solo cuando la prensa saca a la luz los escándalos.

FUGAS EN LA POLICÍA: Primero fueron los venezolanos de ‘Los Malditos del Rolex’ quienes se escaparon de una delegación policial, obviamente con ayuda desde afuera. Y hace unos días un detenido por drogas, engrilletado, se evadió de la sede de Criminalística de Surquillo. Acá hay un problema de fondo que no se va a solucionar solo con sanciones. Algo se está haciendo mal, desde las escuelas de policías. Comenzando por la selección de los postulantes. Deben ser más rigurosos para escoger a los más capaces, a los que tienen verdadera vocación y rechazar a los que tengan mucho apego por la plata o inclinaciones delictivas. Y en la misma Policía los controles tienen que ser inflexibles. Por supuesto, además hay que darles una mejor preparación profesional.

‘GANAPANES’ Y SINVERGÜENZAS: Anoche se venció el plazo para la inscripción de las listas de candidatos para las elecciones parlamentarias de enero del próximo año y ahora toca a los peruanos elegir a los mejores. La decisión es de la gente, que no debe dejarse manipular por nadie para votar por un determinado político. La responsabilidad es grande, porque mafiosos y hambrientos de plata existen en todos los partidos y hay que tener mucho cuidado para no darles nuestro voto. Eso de que solo en unos partidos hay corruptos y en otros solo gente honesta es un tremendo cuentazo. Sinvergüenzas hay en todas las agrupaciones, así que hay que investigar el currículum de cada uno, porque ya vi a unos ‘joyones’ hasta con antecedentes que ya se colocaron y ahora esperan salir elegidos. No vaya a ser que el nuevo Congreso resulte peor que el anterior.

TURBULENCIA EN CHILE: Las multitudinarias manifestaciones de chilenos que desde hace semanas exigen justicia social deben ser vistas con mucha atención por los políticos peruanos. La gente está harta de las desigualdades, de la explotación, de los pésimos servicios de salud, de transporte, de educación. De los elevados pagos por electricidad, agua y gas. La rabia, la indignación, la impotencia, fueron tantas y se estuvieron incubando en Chile durante años, que la gente hoy no termina de expresar su ira. Exigen cambios ya. En nuestro país, los políticos deben mejorar la salud, la educación, el transporte. No puede ser que la gente sea maltratada en los hospitales y que haya pensionistas que cobran menos de 300 soles al mes. Los políticos deben trabajar para disminuir las diferencias entre pobres y ricos, y no hacerlas más grandes.

LA CRISIS BOLIVIANA: El país altiplánico hoy parece más dividido que nunca. Los campesinos y cocaleros acusan de racistas y asesinos a los integrantes del nuevo Gobierno. La misma presidenta interina ha tenido expresiones desafortunadas de desprecio hacia los seguidores de Evo Morales. Algo ridículo en un país donde la inmensa mayoría son mestizos e indígenas. Las desigualdades y la marginación no pueden seguir subsistiendo y enfrentando a los bolivianos. Ojalá las partes en conflicto dialoguen, cedan y logren acuerdos justos para que puedan alcanzar la paz, esa que está ausente desde hace un mes, que ha provocado la muerte de decenas de personas y que podría seguir cobrando más vidas.

Apago el televisor.