Vida

Carlos Vallejos, oncólogo: "Hay chequeos de cáncer que pueden esperar"

Carlos Vallejos, oncólogo:

Su futuro estaba escrito: sería endocrinólogo. Pero un profesor lo puso en medio de la siguiente interrogante: ¿por qué no hacer algo más retador? Corría el 68, año en que Juan Velasco dio el golpe de Estado, cuando la palabra cáncer no era tan común como ahora. Tenía que elegir entre quedarse a trabajar en el Instituto Nacional de Neoplásicas o irse a Estados Unidos para continuar sus estudios. Eligió lo primero. Pasaron dos años y con la experiencia vivida partió a EE.UU. para reescribir su futuro: seguir la especialidad de cancerología –así se llamaba en ese tiempo– y sellar su nombre en la historia de la oncología médica en el Perú.

“Mi cabeza funciona porque me mantengo ocupado, tengo obligaciones, las que cumplo con mucho placer porque siento que sigo ayudando a mi país desde mi posición”, me dice telefónicamente Carlos Vallejos, oncólogo de 78 años, fundador de Oncosalud, ex director general del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas y exministro de Salud. Interrumpimos sus labores para tratar la crisis por el coronavirus.

¿Qué deben hacer los pacientes con cáncer que están en casa?

Si no están en tratamiento, deben esperar tranquilos porque por regla general se están postergando los seguimientos y los controles para priorizar a los pacientes que tienen cáncer activo y, por tanto, necesitan tratamiento. Incluso, hay chequeos de cáncer que pueden esperar unas semanas y no pasará nada, excepto una condición aguda como es un tumor que está creciendo, una leucemia, un tumor de los ganglios que llamamos linfoma...

¿Un paciente que recibe quimioterapias o radioterapias debe continuarlas?

Es de acuerdo con el criterio de su médico. Podría recibir el tratamiento y aumentar las precauciones con la terapia posterior. Hay terapias para que no bajen las defensas. Estas personas más que nadie deben respetar las reglas de contacto con las personas, como son el aislamiento social y la higiene. En algunos casos, lo que se está haciendo es espaciar un poco más los tratamientos. Otra cosa es ver alternativas: en lugar de inyecciones contar con la misma medicina o algún equivalente que pueda ser administrado vía oral para que el paciente no tenga que ir al medio hospitalario. Ahora, la radioterapia se tolera bastante bien: si está en curso, se puede proceder; si no ha iniciado, se puede dilatar de acuerdo con el tipo de diagnóstico. Lo mismo con la cirugía.

¿En qué casos?

Por ejemplo, un cáncer de tiroides puede esperar, un pequeño sarcoma puede esperar, pero un melanoma maligno o un tumor de la mama que producen tanta angustia y que son realmente peligrosos, esos sí habría que proceder a intervenir. Pero todo esto tiene que ser conversado con el médico y con mucha serenidad.

¿Un paciente con cáncer a la próstata y que tiene de 80 años a más qué debe hacer?

Puede esperar porque ese tumor no va a crecer de manera desmesurada ni convertirse en intratable por esperar tres o cuatro semanas. Lo único nomás es que no se vaya a obstruir la vía urinaria. En el caso del cáncer de la próstata crece muy lentamente y no va a variar de una manera importante si retrasamos el tratamiento.

¿Los adultos mayores que sí siguen con los tratamientos qué cuidados deben tener?

Ahí tienes tres factores de riesgo: la edad, la enfermedad crónica y su sistema inmunológico afectado por el tratamiento del cáncer. Deben ser evaluados por su doctor y él debe decidir qué debe ser lo más conveniente. Aunque hay condiciones en las que no cabe discusión, como la leucemia, los linfomas. Sin embargo, el cáncer de cuello del útero, que es bastante común en las mujeres, también puede esperar.

¿En casa debe haber un cuidado especial?

Solo los cuidados que los oncólogos indicamos: la higiene es fundamental; no estar en contacto con gente infectada; la dieta tiene que ser completa y sana, hay que comer elementos frescos, una dieta balanceada; hidratar bien al paciente y más aún si hablamos de pacientes adultos mayores.

¿Y a nivel de rutina física?

Es importante la actividad física y mental. Pueden hacer flexiones; si hay bicicleta fija, usarla; e incluso caminar. Pero no estar en cama ni permanentemente sentado. Hay que tener un mínimo de actividad para estimular la circulación y el ánimo para que se produzcan todas las sustancias necesarias para que nuestra inmunología no se comprometa más.

Yendo al plano personal, ¿ha sufrido de cerca el cáncer?

Sí, claro. Un tío querido murió de cáncer de pulmón, era un fumador empedernido. Son excepcionales las familias en las que no hay una situación de esta naturaleza. Aprovecho para transmitir un mensaje de esperanza y ánimo: el cáncer ahora se cura. Los médicos especialistas están en la capacidad de curar más del 50% de los cánceres. Y esta situación por el coronavirus, que solamente es por alrededor de 15 días, no va a alterar en nada el resultado del tratamiento para el cáncer.

¿Cuán cerca o lejos estamos de que el cáncer sea una enfermedad que se pueda tratar de manera común, quizás como una gripe?

Estamos cerca. El tratamiento con la quimioterapia está modificándose de manera sustancial porque ahora se está imponiendo la inmunoterapia, que son medicamentos que estimulan la capacidad inmunológica del paciente y pueden producir sustancias y elementos de la sangre que van a atacar directamente a la célula en su origen por el cual se desarrolla el cáncer. Esto está cambiando la historia de esta enfermedad.

¿Usted, que casi ha convivido con una enfermedad tan grave como el cáncer, ante esta situación por el coronavirus, qué piensa, qué siente?

Estoy viviendo un momento de mucha reflexión, es un momento realmente histórico. El estado de emergencia es una condición que todos debemos acatar. Tenemos que cortar la diseminación de la epidemia. Un resultado tan o más importante es demostrar que los peruanos podemos unirnos para las causas justas.

AUTOFICHA:

- “Soy Carlos Santiago Vallejos Sologuren. Nací en Lima y tengo 78 años. Soy consciente de que estoy dentro del grupo de riesgo por el coronavirus, por eso me tengo que cuidar más. Estudié Medicina, empecé en San Marcos y continué en la Cayetano, donde fui parte de la cuarta promoción”.

- “Estudie cuatro años en Estados Unidos. Volví al Perú en pleno velascato. Regresé porque soy peruano y creo que el país me dio en aquella época tanto, que sentí la obligación moral y afectiva de retornar para contribuir con lo que había aprendido. Y he sido muy feliz”.

- “Soy director de Auna (red peruana de centros de salud). Estoy en apoyo permanente a la gestiones de Auna y también en Oncosalud. Todavía veo algunos pacientes, estamos activos. Y nos encontramos desarrollando investigación, que es importantísimo. Hay algunas novedades que quizás las publique”.