Opinión

El caos vehicular de Lima Metropolitana

El caos vehicular de Lima Metropolitana

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por su pollo al sillau, con arroz graneado, sopa criolla y, para tomar, naranjada con hielo. “María, el tránsito en Lima está cada día peor. No es posible que la gente se demore hasta dos horas y media en llegar de su casa al trabajo.

Encima, con el peligro de contraer el coronavirus en los buses, colectivos o combis, donde los pasajeros viajan apretados y sin ventilación. La ciudad ha crecido demasiado y las obras viales no han caminado al mismo ritmo. Varios alcaldes han pasado en estos últimos treinta años y pocos han pensado a futuro.

La mayoría se dedicó a decorar las calles con alguna que otra plantita, a pavimentar pistas, a plantar arbolitos o inaugurar los puentes peatonales más largos del mundo, como ese que está en la Costa Verde.

Muy pocos se proyectaron hacia el futuro a fin de asegurar una vida digna para los habitantes de la capital peruana, hogar de más de 10 millones de personas. Se necesitan más líneas de tren subterráneo, más intercambios viales, puentes sobre el río Rímac, vías de evitamiento, conexiones con el norte, sur y centro del país, señalización en los cruces de calles, terminales terrestres modernos, pero sobre todo una verdadera fiscalización.

Aunque, claro, desde el Congreso y el Ejecutivo no ayudan, pues parece ser que están dinamitando la tan necesaria reforma del transporte para hacer de Lima una verdadera urbe de primer nivel.

MAL SERVICIO DEL TRANSPORTE PÚBLICO

La gente ya está cansada de los accidentes de tránsito y el mal servicio que da el transporte público, salvo excepciones. El Metropolitano no resolvió el problema, pues todos los días los usuarios tienen que hacer grandes colas para coger uno y llegar temprano al trabajo.

Otros madrugan para llegar temprano, quitándose horas a su descanso. Aunque hay otro aspecto al que no se le está dando la debida importancia, como son las ciclovías. Este medio de transporte no solo es barato, sino que no contamina el ambiente. Cierto es que se han hecho esfuerzos, pero estos deben ser continuos.

Por ejemplo, la ciclovía de la avenida Universitaria está abandonada y deteriorada, además de ser peligrosa para los ciclistas, que pueden sufrir accidentes o ser víctimas de asalto. Ahora que se vienen las elecciones para la alcaldía, sería bueno revisar las propuestas de los candidatos y cuando lleguen al poder fiscalizarlos para que cumplan con la totalidad de ellas.

Que ya no vengan a engañar como hasta ahora”. Pucha, de verdad que mi amigo Gary tiene toda la razón. No nos merecemos sufrir todos los días por el transporte público. Me voy, cuídense.

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