Opinión

Radiografía electoral

Radiografía electoral

Este Búho se levantó temprano, tomó su desayuno dominguero: juguito de papaya, tostadas, su cafecito y leyó sus diarios favoritos. Ahí se sorprendió con la encuesta del Instituto de Estudios Peruanos sobre preferencias electorales a solo dos semanas de los comicios presidenciales. Hay un puntero y cinco apretados candidatos en prácticamente un empate técnico.

El líder sigue siendo el puneño Yonhy Lescano de Acción Popular, y si bien detuvo su ascenso e incluso pierde algún punto, está ‘adelante’ y si no comete otro de sus cantinflescos ‘bloopers’ de la semana pasada, podría estar esperando a su acompañante en la segunda vuelta. Pero la mayor sorpresa de esta encuesta es la nueva posición del economista con apellido de conquistador español, como llamaba Fernando Belaunde a Hernando de Soto, quien de estar en un rezagado sexto lugar, en marzo se colocó en un cuarto puesto expectante.

Estas subidas y ascensos, según los analistas, tienen que ver definitivamente con una semana movida, donde se incluyó una polémica -en la que De Soto no estuvo invitado-, y algunos candidatos mostraron vergonzosas y ridículas propuestas como las hechas por el propio Lescano con respecto a ‘las vacunas’, del ‘cañazo’, hasta terminar reclamando el Huáscar a Chile, o el papelón de Rafael López Aliaga, ‘arrugando a la polémica’ e insistiendo con sus ‘fake news’, donde involucró al presidente norteamericano Joe Biden y fue desmentido.

En ese desolado panorama, el sondeo arrojó lo que ya se vislumbraba, que sectores de jóvenes entre 18 y 24 años ‘consideraban a De Soto como el más preparado y con mejores propuestas para reactivar la economía y lograr un crecimiento’. El problema para el candidato del trencito parece ser cómo lograr en dos semanas traducir sus alternativas de reformas jurídicas, económicas y del combate a la pobreza encontrando un lenguaje sencillo, callejero, accesible a la comprensión de los más pobres del país.

Todo lo contrario sucede con Rafael López Aliaga, a pesar de que aparece en el segundo lugar, estancado, en un empate técnico con Verónika Mendoza. El otrora candidato que subía alegrón en las encuestas arropado en el disfraz del entrañable ‘Porky’, ad portas de la elección, transformó a su personaje en un ser conflictivo, agresivo. No solo expectoró a su vicepresidenta, se peleó con periodistas, reconoció que le debe 28 millones a la Sunat y que no pagará porque ‘ya prescribió la deuda’. También esquivó el debate en ‘Cuarto poder’ sin razón y ahora pretende sabotear el del Jurado Nacional de Elecciones porque, según él, la periodista Mónica Delta ‘lo quiere emboscar’. La tiene complicada: si patea el tablero y le corre al debate del Jurado, cavará su tumba. Si se presenta, deberá enfrentar a un postulante que no tiene ya nada que perder y se la tiene jurada, Julio Guzmán, el ‘moradito’.

Ese hipotético encuentro, es evidente, lo mantiene ‘al borde de un ataque de nervios’ y lo está haciendo trastabillar psicológicamente. La encuesta aparentemente deja bien parada a la izquierdista Verónika, en un tercer lugar y supuestamente en subida.

¿Pero cómo nos explicamos que el profesor huelguista del Sutep, Pedro Castillo, izquierdista radical, supera a César Acuña y empata a Daniel Urresti? ¿De dónde salen esos votos? Ni de Keiko ni de Forsyth, esos votos se los arrebata a la Mendoza. Lo de Forsyth es sintomático. Ha logrado parar su caída libre y está en ‘catalepsia’, repitiendo lo que le escriben su papá y su ‘tío’, el controvertido político izquierdista y exministro Jorge Nieto. Justamente el ‘calichín’ del grupo saca como crítica la palabra ‘mismocracia’ para lanzarla a sus competidores. Debería ver quién es quién en el interior de su lista, donde destacan varios de los llamados ‘caviares’ que están atornillados en el aparato del Estado desde los tiempos de Alejandro Toledo hasta hoy, y ya es hora de que suelten la ‘mamadera’ y las jugosas asesorías.

Y por último, Keiko Fujimori aparece resignada entre los ‘seis empatados’, pero sabedora de que será muy complicado que gane la presidencia y solo aspira a conseguir una bancada que la ‘blinde’, ahora que han aparecido nuevas revelaciones fiscales que arrojan que habría recibido más de siete millones de dólares durante la campaña presidencial del 2011. Pero nada está dicho, pues faltan dos semanas y hay alrededor de 26.5 % de peruanos que todavía no deciden su voto. Será una final de infarto.

Apago el televisor.