Política

Pedro Castillo, un símbolo con dificultades para gobernar

Pedro Castillo, un símbolo con dificultades para gobernar

El presidente Pedro Castillo aún genera controversia sobre su personalidad y definiciones. Diversos especialistas y dirigentes lo consideran un símbolo con dificultades de gobernar, otros destacan sus méritos como líder y esperan que supere escollos.

“Conocemos un poco de él, más del personaje. Su estilo hace que se lo dibuje con menos claridad porque no sale suficiente, no se da a conocer. Construimos el personaje a partir unos de expectativas, otros de temores. Cuanto más lejano, será más fruto de idealización o denigración”, dice la psicoanalista Fryné Santisteban, de la Sociedad Peruana de Psicoanálisis (SPP).

“No se da cuenta de oportunidades que pierde de que tengamos una imagen más cercana a él. Me persuade que es más temor que táctica comunicativa. Además, tiene más habilidad de hablar como dirigente en plazas y tono más reivindicativo. Debe tomarle tiempo encontrar su estilo para hablar con medios. Percibo gran desconfianza, pero encuentro razones. La mayoría de medios lo ha tratado mal. Es comprensible que ante eso una persona evite y elija con quién hablar, pero no se da cuenta de que eso refuerza esas percepciones que de él están tejiendo”, añade.

“Lo esencial es esa identidad con el Perú profundo, excluido. Tiene apoyo de ese Perú, no el limeño, costeño, clases medias o altas. Ese perfil le veo y está siempre como persona humilde, es un profesor rural, tiene estereotipo verbal de la persona andina, no tiene alocución grandilocuente”, comenta el reconocido psiquiatra Martín Nizama.

El historiador Raúl Asensio, investigador del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y coautor del libro El profe, sobre Castillo, lo considera una figura que no sale de su faceta de símbolo, pese a tener que cumplir hoy otro rol.

“Llegó al Gobierno en gran medida como símbolo de una aspiración incompleta de una parte de la ciudadanía. Mi sensación es que se siente más cómodo en ese papel que en el de gobernante. No termina la transición a gobernante, será el reto en siguientes meses”, sostiene.

“Llegó al poder de manera imprevista, y eso lleva a cierta inseguridad. Otro factor es estratégico. Ser un símbolo requiere que los demás vean en ti lo que quieren ver, es más cómodo permanecer en silencio que convertirse en un político que toma decisiones”, señala.

“No está dando la talla. Ya no es sindicalista negociando reclamos, sino presidente que debe gobernar. Ha perdido protagonismo y capacidad de demostrar responsabilidad con los problemas del país. Un símbolo no es suficiente. El símbolo se agotó. No podemos vislumbrar la verdad y él contribuye a la nebulosa. Su promesa de liderazgo se está difuminando. Es promesa incumplida”, dice la historiadora Natalia González, directora el IEP y coautora de El profe.

“Castillo ha recorrido distintas trayectorias. Predominando la de rondero y la de líder sindical magisterial. Eso es muy importante para el lugar en el que está hoy: a raíz de este liderazgo empezó a tener más vínculos y apoyos. Ahora como presidente nos plantea una gran interrogante que se mantiene: ¿cuál es la capacidad de actuación que tiene Castillo y su equipo?”, dice la politóloga Omayra Peña, también coautora de El profe.

El sociólogo Nicolás Lynch, profesor de la Universidad de San Marcos, destaca su mérito por lo avanzado desde la movilización de maestros del 2017.

“Es un maestro rural que construye un liderazgo desde abajo, primero en el plano social, sindical y que logra expresarlo políticamente. Es un logro extraordinario. En el Gobierno, ese liderazgo desafortunadamente muestra limitaciones para no solo gobernar, sino principalmente conducir políticamente al país, que es más. Muestra limitaciones por la trayectoria relativamente corta que tiene en el plano político, que no es lo mismo que el social, y por estas fracturas que hay en el equipo de gobierno”, sostiene.

“Era una huelga justa, por eso construye un liderazgo, él acierta y todo el país le decía que estaba equivocado, se necesita tener coraje para eso”, resalta.

Segundo Vásquez, secretario general de Fenateperú, sindicato de maestros que fundó Castillo, lo describe como “un maestro que lideró el afán de enrumbar las luchas del magisterio y eso le ha valido para encarnarse como dirigente popular que en esta elección expresó la voluntad de cambio no solo de maestros, sino de todo pueblo, campesinos, obreros, pequeños empresarios”. “Es un líder popular que está en un Gobierno que trata de orientar al lado del pueblo, pero sectores de gran poder no permiten eso porque sus intereses están en juego”, dice.

Para Jorge Spelucin, secretario de Perú Libre en Cajamarca, “es un campesino y como tal su lenguaje es rural, es un rondero desde la perspectiva de administrar la justicia campesina donde se sigue sintiendo ausencia del Estado”. “Hay un Perú que no lo entiende porque vive alejado del interior del país y que ha aprendido que el Perú solo se concentra en las expresiones capitalinas”, afirma el dirigente.

En el campo

Testigo. “Creció en una casa sin agua ni desagüe, precariedad no solucionada hasta hoy, y caminó horas para estudiar, lavó baños en un hostal, construyó un colegio. ¿Eso lo calificó para presidente del Perú? Para mí, definitivamente. Ahora está aprendiendo, anotando, dialogando”, dice Álvaro Lasso, productor del documental El profesor.

Reacciones

Fryné Santisteban, psicoanalista, SPP

“Debe tomarle tiempo encontrar su propio estilo para hablar con medios. Percibo gran desconfianza, pero encuentro razones. La mayoría de los medios lo ha tratado mal, con racismo y discriminación”.

Martín Nizama, psiquiatra, UNMSM

“Tiene un perfil diferente a todos los expresidentes. La diferencia está en su origen humilde, campesino, ser sindicalista magisterial, proceder del Ande. Y está siempre como una persona humilde”.

Natalia González, historiadora, IEP

“La figura ha perdido protagonismo y capacidad de seguir demostrando responsabilidad con los problemas del país. El símbolo se agotó. No podemos vislumbrar la verdad y él contribuye a la nebulosa”.

Omayra Peña, politóloga, IEP

“Las trayectorias múltiples de Castillo se condicen con respaldos múltiples que ha tenido para llegar a presidente. Eso es clave para comprender la complejidad en que está para tomar decisiones y avanzar”.

Nicolás Lynch, sociólogo, UNMSM

“Es un maestro rural que construye un liderazgo desde abajo, primero en el plano social, sindical, venido a menos en el Perú en los últimos 30 años, y logra expresarlo políticamente. Es un gran mérito”.

Jorge Spelucin, dirigente de Perú Libre

“Representa a una cultura andina. Trata de ser ahora el hombre andino que quiere ser huella de todo un país. Es complicado en tanto que el Gobierno se ejerce desde Lima, donde hay un rechazo”.